5 dudas frecuentes sobre protección solar (este verano no te vas a quemar)

5 dudas frecuentes sobre protección solar

¿Por qué no compramos solares durante todo el año? ¿Podemos utilizar el protector solar del verano pasado? ¿El protector anula la síntesis de vitamina D? Todas estas dudas demuestran que tenemos que mejorar nuestra educación en materia de protección solar.

La semana pasada la Agencia Efe y Stanpa (Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética) nos convocaban a una rueda de prensa sobre protección solar en la que nos contaron que sólo 4 de cada 10 hogares españoles compraron un protector solar en 2016. Es cierto que las ventas de solares crecen cada año, lo que indica que la concienciación de la población sobre este tema va a más. Pero esas cifras son insuficientes, teniendo en cuenta las horas de sol de las que disfrutamos durante todo el año y que somos un país turístico…

 

Acertijo protección solar

En esta ilustración veraniega hay un imprescindible que no se te puede olvidar para no quemarte en vacaciones.

5 dudas frecuentes y un truco para una protección solar eficaz

1. ¿El sol es nuestro amigo o nuestro enemigo?

Pues ni amigo ni enemigo. Hay que entender que debemos aprender a convivir con el sol durante toda la vida, desde la infancia. El sol nos aporta muchos beneficios: genera sensación bienestar y contribuye a sintetizar la vitamina D, que tiene un efecto antiedad y anticarcinógeno.

Pero, por otro lado, la exposición solar nos expone a ciertos riesgos: el daño solar acumulativo nos predispone a sufrir tumores, manchas, flacidez y arrugas. En resumen, el sol envejece: el 80% de los signos de la edad se deben a un exceso de radiación solar.

Un consejo: elige siempre una crema facial hidratante de día que incluya protección solar.

2. ¿El protector solar sólo para la playa?

Este es uno de los errores más extendidos entre la población. Asociamos el uso del fotoprotector a las vacaciones y la mayoría pensamos en él cuando vamos a la playa o a la piscina. ¿Pero qué pasa el resto del año? Los dermatólogos reconocen que esto es algo que hacemos mal, olvidarnos de protegernos del sol fuera de la temporada de verano. Hay que tomar medidas frente al sol durante todo el año, y adaptarlas a la actividad que vayamos a realizar (por ejemplo, deportes de invierno).

Otro error es que no sólo hay que ponerse protector solar sólo cuando vayamos a estar en bañador. Si nos vamos a dar un largo paseo, cuando vamos al parque con los niños o si vamos a practicar deporte, el protector solar es obligatorio.

3. Si me pongo protector solar, entonces ¿tendré carencia de vitamina D?

La vitamina D está de moda. El dermatólogo Raúl de Lucas, que nos acompañó en la charla con la Agencia Efe y Stanpa, subrayó que últimamente a sus pacientes les inquieta la vitamina D. Se sabe que la vitamina D es necesaria para absorber el calcio y fortalecer los huesos y que contribuye a reforzar la inmunidad de nuestro organismo. Además, es antioxidante, por lo que está de moda en centros de estética que la aplican en tratamientos antienvejecimiento.

También sabemos que para sintetizarla, nuestro cuerpo necesita exponerse al sol. Pero hay que tener cuidado con dos cosas: por un lado los suplementos de vitamina D, que no debemos tomar a no ser que sea por prescripción médica; y por otro lado, no debemos pasar del protector solar con la excusa de sintetizar vitamina D.

Para que nuestro organismo sintetice vitamina D es suficiente con exponer nuestra piel al sol unos diez minutos sin protección. Sería suficiente hacerlo entre dos y tres días a la semana. Y basta con exponer brazos o piernas.

Por cierto, si nos ponemos protector solar también sintetizamos vitamina D porque las cremas solares no son pantalla total, no bloquean el 100% de los rayos solares. Este es el motivo por el cual nos ponemos morenos aun poniéndonos fotoprotector. Aplicándote protección solar lo que es seguro es que no te vas a quemar.

Símbolo protector solar efecto pantalla protectora sobre la piel

La eficacia del protector solar está demostrada frente a los rayos UVA y UVB.

4. El protector solar no es muy fiable porque me he puesto protector solar y me he quemado…

Muchas veces he escuchado este comentario y parece que con ello se pone en duda la efectividad del protector solar. Pues no, no os dejéis engañar. Los fotoprotectores son eficaces. Es algo que está comprobado científicamente. Lo que sucede es que no los aplicamos bien.

Normalmente, según las encuestas realizadas a consumidores, sí que solemos ponernos el protector solar antes de salir de casa o de ir a la playa. Eso es correcto. Y también sabemos que debemos volver a aplicar la crema solar cada dos horas. Esto está muy bien, lo que pasa que saberlo no significa que luego lo hagamos…

Cosas que hacemos generalmente mal: elegimos un SPF bajo porque pensamos que no nos vamos a poner morenos y olvidamos proteger la piel del sol si no vamos a “tomar el sol” propiamente dicho.

Para que os quede claro: en Europa la normativa que regula las fórmulas solares son muy rigurosas. Hay hasta 28 filtros solares permitidos. De ahí que en las tiendas encontremos fotoprotectores muy variados, tanto en texturas, SPF, público al que se dirige… e incluso con precios muy diversos.

A veces nos cuesta entender que el solar se debería utilizar con el rigor con el que administramos un medicamento. Pensad en los prospectos de las medicinas y, que para que estas sean eficaces, debemos ser rigurosos con las tomas indicadas. Pues así deberíamos proceder con el protector solar:

  1. aplicar media hora antes de la exposición solar para que la piel absorba la crema,
  2. reaplicar cada dos horas o después de cada baño en la playa o en la piscina
  3. y aplicar una cantidad generosa de producto.

Un truco para saber si nos aplicamos la cantidad recomendada de protector es ponernos un chorro de crema en un dedo de la mano (desde la yema del dedo y hasta la palma). Esa cantidad es la que deberíamos ponernos por cada área corporal (para un brazo, una pierna, la espalda…) e ir repitiendo la aplicación hasta cubrir todo el cuerpo.

SOLAR SPF 50 simbolo pao

Ese símbolo de un envase abierto y un número 12 indica los meses que podemos utilizar un solar una vez abierto.

5. ¿El solar del verano pasado me sirve para este año?

No. Y no tiene que ver con que el producto tenga una caducidad, sino que con que la fórmula se desestabiliza pierde efectividad, una vez abierto el envase. Si nos aplicamos un fotoprotector del verano pasado, no nos garantiza una protección eficaz.

Val Díez, directora general de Stanpa, explica que los cosméticos poseen unas fórmulas muy estables y no tienen fecha de caducidad porque mientras que no los abramos, sus propiedades no se ven alteradas. Se rigen por el PAO (Period After Opening), el periodo de vida útil de la fórmula desde que se abre el envase. En el caso de los solares suele ser de 12 meses. Así que si tienes un solar del año pasado, deséchalo.

Val nos advierte que lo que no debería darse es la situación de tener que tirar el protector del año pasado, porque lo que deberíamos hacer es seguir aplicándonos el fotoprotector una vez termine la temporada de verano. Vamos, que debemos ponernos crema solar durante todo el año y tirar el envase cuando esté vacío.

Si seguís estas indicaciones, a partir de ahora, esto no os volverá a pasar…

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