Cita con el ritual Kepala de Rizos

Carolina Díaz, tras su sesión en Rizos

Carolina Díaz fue la ganadora del Ritual Kepala de Rizos con el que celebramos que ya tenemos más de 70.000 beautylovers en Facebook. La cita fue el 14 de enero en The Beauty Boutique, el salón insigina que Rizos tiene en pleno corazón de Madrid.

Durante más de dos horas Carolina Díaz pudo disfrutar de una relajante y exclusiva sesión de belleza capilar en Rizos The Beauty Boutique. El primer paso consistió en un minucioso diagnóstico capilar, del que se encargó Laura Serantes, la experta en el Ritual Kepala de Shu Uemura para Rizos. Así pudo adaptar todo el tratamiento a las necesidades concretas del cabello de Carolina.

Diagnóstico capilar

Carolina y Laura, durante el diagnóstico capilar

Una ceremonia ancestral

Después pasaron a la sala Tokio, decorada con detalles japoneses y ambientada con música de este país. Y es que todo gira alrededor de Japón en la ceremonia Kepala de Rizos. Todos los productos que se utilizan en ella son de Shu Uemura, “un maquillador japonés que concibe la belleza de la mujer como la unión entre el tratamento facial y el capilar. Esto le llevó a formular su propia línea de productos para el cabello a base de ingredientes naturales, como la flor de loto, el extracto de aguacate o el aceite de argán”, nos explicó Laura.

Comienza el Ritual Kepala

Comienza el Ritual Kepala

Una vez que Carolina estaba tumbada en el lavacabezas (a diferencia de los convencionales se pone totalmente horizontal y va aplicando un suave masaje por todo el cuerpo mientras te tratan el cabello), comenzó el ritual en sí, inspirado en el ceremonia del té. El cabello se lava dos veces, con dos champús diferentes, que se aplican con una esponja especial. Durante el segundo lavado se acompaña por un masaje capilar específico y diseñado por el propio Shu Uemura.

Una vez que se ha enjuagado el cabello, llega el momento de poner la mascarilla, que se personaliza con unas gotas de aceites específicos para tratar el pelo en función de su estado, y se extiende con un pincel de pelo de potro. Mientras hacía efecto, Carolina pasó a una silla de masaje tailandesa, y recibió un nuevo masaje en la cabeza, los hombros y los brazos. El protocolo finaliza aclarando el cabello con agua ionizada y osmotizada, totalmente libre de impurezas, para detoxificar, rejuvenecer el pelo y que quede más ligero y brillante.

El toque de color

La sesión no acabó aquí, ya que Carolina se uso en manos de Lourdes Fernández-Moreno, quien se encargó de darle un toque de maquillaje y peinar su nueva melena. “Tendría que ser obligatorio poder disfrutar, una vez al mes, de un tratamiento así. Es otro concepto de peluquería. Por ejemplo, cuando te están lavando el pelo tumbada, a oscuras, y con una música suave, te relajas tanto que tienes la sensación de estar flotando”, nos comentó Carolina.

Carolina Díaz, durante su sesión en Rizos

Probando nuevos tonos

Los resultados también le encantaron: “Noto el pelo súper suave, con más brillo, y mucha mejor textura. Y me encanta cómo me han maquillado; normalmente llevo los labios en tonos nude, nunca me había atrevido con un color rojo, y creo que me favorece ¡Estoy mejor que cuando me casé!”

Carolina Díaz, al final de su sesión en Rizos

Carolina Díaz, al final de su sesión en Rizos

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