Mucho habrás leído sobre el famoso maquillaje contouring, pero sobre ¿hair contouring? Pues a partir de ahora también vas a ver con frecuencia este término porque es una de las tendencias que se imponen en coloración capilar. Se trata (cómo seguramente habrás adivinado) de contornear el rostro con el color del cabello.

Si ya eres experta en maquillaje contouring, no puedes pasar por alto la técnica de coloración capilar que favorece las facciones del rostro. Por supuesto, tendrás que acudir a un salón de belleza donde te asesoren sobre el tipo de coloración que mejor te vaya.

Hair contouring según tu rostro

Cuando acudas al salón de belleza, un especialista analizará la forma de tu rostro para decidir cómo y dónde aplicar los tonos más claros y más oscuros que contribuyan a favorecer tus facciones.

Rostro ovalado: permite iluminar el cabello donde se quiera, siempre teniendo presente el tipo de corte. Desde el salón David Künzle nos explican que este tipo de rostro es el más facil de trabajar: “en teoría, son los llamados perfectos ya que permiten casi todo. El contouring no tiene ningún propósito significativo más que proporcionar luz, profundidad y brillo al cabello, a través del juego de luces”.

Rostro con forma de corazón: en estos casos el hair contouring busca un equilibrio en las facciones. Así nos lo explican desde David Künzle: “se trabaja aclarando la parte superior de la melena, dejando la raíz más oscura. A partir de medios y puntas, se aclara ligeramente logrando un efecto visual con más volumen en la parte inferior del rostro”.

Rostro redondo: se aclaran las raíces para atraer la luz y el brillo hacia esa zona. Se oscurecen las zonas medias y las puntas a la altura de la oreja para enmarcar el rostro.

Rostro cuadrado: en este caso lo que se pretende es suavizar facciones. Para ello, se debe aclarar la parte superior y oscurecer la zona de la mandíbula.

¿Dónde?

Puedes solicitar la coloración hair contouring en el Instituto de Belleza David Künzle (calle Ponzano, 42, Madrid) y también en los salones de Franck Provost.

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