¿Los filtros solares minerales son los más seguros?

Mujer tumbada sobre toalla amarilla aplicándose protector solara para el post filtros solares minerales.
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Todos los años cuando llega la temporada de playa y piscina nos asaltan dudas sobre protección solar y nos preguntamos qué filtros son los más seguros o cuáles debemos elegir en función del uso que les vayamos a dar. Aun a sabiendas de que debemos tomar medidas de protección solar durante todo el año, este es sin duda el tema estrella del verano. Este año, el tema ha despertado unos meses antes de lo que suele ser habitual (en seguida os explico por qué) poniendo bajo el foco a los filtros químicos frente a los filtros solares minerales. ¿Cuál de ellos es más seguro? ¿Qué medidas de protección solar debemos adoptar?

Los filtros solares minerales son los más seguros y sostenibles, hasta el momento

¿Qué ha pasado este año para que la preocupación sobre la seguridad de los protectores solares haya comenzado unos meses antes de lo habitual?

Pues que la FDA, (U.S. Food and Drug Administration, Agencia del Medicamento de Estados Unidos) ha presentado en enero un nuevo estudio que analiza en qué medida penetran en el organismo diferentes filtros solares químicos. El resultado de los análisis señala que los filtros solares minerales son los únicos que hasta el momento se sabe que son totalmente seguros para la salud humana.

Por otro lado, Hawái ha presentado un proyecto de ley para vetar todos los filtros químicos y tan solo permitir el uso de los dos filtros minerales considerados seguros, dióxido de titanio y óxido de zinc.

Como el tema es complejo, vamos por pasos para ver qué ha sucedido.

El nuevo estudio de la FDA sobre filtros solares reitera que hay filtros químicos que penetran en el organismo

Para entender qué está sucediendo con los filtros solares químicos, hay que señalar que estas sustancias están en continuo estudio por parte de la industria cosmética y de los organismos que controlan dicha industria y velan por la seguridad y la salud pública. Los científicos se encuentran con que, pese a que hay investigaciones que evidencian que los filtros solares penetran en el organismo humano, no se sabe con certeza qué efectos secundarios pueden producirse.

Por el momento, este es el mensaje: hay que usar protección solar porque su beneficio para protegernos del cáncer es determinante. Pero los científicos también reconocen que deben seguir estudiando. Y es lo que se está haciendo.

En mayo de 2019 la FDA reconocía en un informe que los filtros solares llegan al torrente sanguíneo, una noticia que causó gran revuelo y despertó la preocupación de los consumidores. De modo, que los científicos se han concentrado en perseverar con estos estudios para obtener datos más concluyentes de los que hasta ahora se tienen.

El estudio que publica la FDA este año se ha centrado sobre cuatro protectores solares, y vuelve a evidenciar que hay sustancias (en este caso, seis) que se absorben por el organismo humano: avobenzona, oxibenzona, octocrileno, homosalato, octisalato y octinoxato.

Entonces, ¿son seguros los protectores solares?

La respuesta es . Tanto la FDA como expertos en formulación cosmética y dermatólogos coinciden en que hay una relación directa entre exposición solar y envejecimiento prematuro de la piel y cáncer, por lo que no se debe abandonar la protección solar.

Los científicos de la FDA reconocen que estos estudios no hacen más que evidenciar que todavía queda mucha investigación por delante:

«El hecho de que un ingrediente se absorba por la piel no significa que sea inseguro, ni la FDA lo indica. Este hallazgo requiere más pruebas de la industria para determinar la seguridad y el efecto de la exposición sistemática de los ingredientes del protector solar».

Carmen Esteban, consultora técnico regulatoria en cosmética y exdirectora técnica de Stanpa, sostiene que los consumidores deben estar tranquilos cuando utilicen productos de protección solar:

«Debemos estar tranquilos cuando utilicemos un protector solar, al igual que lo debemos estar con cualquier otro producto cosmético. Concretamente los filtros solares cuentan con una evaluación de seguridad del Comité Científico para la Seguridad del Consumidor (SCCS). No hay riesgo en el uso de protectores solares. Donde sí hay un riesgo real y constatado es en no utilizarlos».

Esteban subraya que el estudio no alerta de ningún riesgo, aunque es cierto que los científicos reconocen que es necesario realizar estudios adicionales para «determinar la importancia de estos hallazgos».

Y cita textualmente: «La relevancia clínica de la exposición sistémica no se conoce bien. Por tanto, no está demostrado que los niveles que aparecen en plasma tengan un riesgo para la salud del consumidor».

Recuerda Esteban que lo que sí está demostrado es «el riesgo de exponerse a la radiación solar sin protección».

Debido a las conclusiones de los estudios realizados hasta el momento por la FDA, se han revisado las categorías GRASE en las que se clasifican los filtros según su seguridad y solo se reconocen dos de ellos como totalmente seguros, los filtros físicos, dióxido de titanio y óxido de zinc.

La clasificación quedaría:

Nivel 1, filtros 100% seguros, dióxido de titanio y óxido de zinc.

Nivel 2, filtros prohibidos (como los Paba, por ejemplo).

Nivel 3, engloba el resto de filtros que se pueden usar para formular solares pero que necesitan estudios más a fondo para comprobar sus efectos sobre el organismo humano.

golden jellyfish in lake at Palau
Lago de las Medusas en Palaos, donde se han prohibido los filtros solares oxibenzona y octinoxato.

Hawái solo valida los filtros minerales

Debido a las dudas que suscitan los filtros solares químicos y su impacto sobre el medio ambiente, como se encarga de recordar Silvia Díaz Cruz, doctora en ciencias químicas e investigadora del CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas) y del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA), hay Estados que ya están tomando decisiones contundentes para prohibir el uso de todos los filtros químicos y solo permitir los que se reconocen seguros, los filtros minerales: dióxido de titanio y óxido de zinc (no nano).

Se refiere al proyecto de ley presentado por Hawái, que ha solicitado la prohibición de todos los filtros químicos, permitiendo solo el uso de protectores solares con filtros físicos (dióxido de titanio y óxido de zinc), los únicos de los que se tiene constancia que no perjudican a las especies marinas.

Es una medida que, de aprobarse, llegaría en enero de 2021, algo que es bastante probable que suceda, pues el gobierno de Hawái está muy comprometido con este tema. Hay que recordar que desde 2018 en Hawái está prohibida la venta de cremas solares con oxibenzona y octinoxato.

Así reza en el comunicado emitido por el representante de la Cámara de Hawái, Gene Ward:

«Dado que la FDA considera que el óxido de zinc y el dióxido de titanio son de Categoría 1, entonces solo estos dos ingredientes de protección solar estarán permitidos en los productos puestos a la venta en Hawái. Los productos que contengan cinoxato, dioxibenzona, ensulizol, homosalato, meradimato, octinoxato, el octisalato, octocrileno, padimato 0 y sulisobenzona no podrán venderse en tiendas hawaianas», Gene Ward, de la Cámara de Representantes de Hawái.

 

Las discrepancias entre científicos e industria química en el plano medioambiental son considerables. Mientras que los científicos que estudian el medio marino apuntan directamente a los filtros solares como responsables del deterioro de corales y de preocupantes alteraciones en la fauna y flora marina, la industria no valida tales afirmaciones.

Para Carmen Esteban, la prohibición de filtros orgánicos solicitada por Hawái es controvertida: «La investigación es muy limitada e inconcluyente en cuanto a los efectos negativos de estos ingredientes en los arrecifes de coral».

Además, señala que no hay relación entre los efectos sobre los ecosistemas marinos y el organismo humano:

«El supuesto mecanismo de acción sobre los arrecifes no tiene nada que ver con los hipotéticos efectos sobre el ser humano, luego no hay relación entre un efecto y otro».

También, recuerda que los filtros inorgánicos (óxido de zinc y dióxido de titanio) se utilizan en la protección solar hace tiempo, pero como complemento en fórmulas solares que bloquean eficazmente rayos UVA y UVB gracias a la combinación con filtros orgánicos (químicos).

Como consumidores debemos hacer examen de conciencia pues hay que reconocer que hoy gozamos de fórmulas de protección solar con un alto grado de cosmeticidad. La innovación ha hecho posible que actualmente disfrutemos de solares con texturas muy ligeras, que facilitan la aplicación y son prácticamente transparentes sobre la piel, ya que no dejan antiestéticas marcas blancas.

Quizá parezca un detalle nimio ante disyuntivas de tanto peso como salud y sostenibilidad, pero, ¿estamos los consumidores concienciados para dar un paso atrás y volver a fórmulas densas y pesadas, que son las que se obtienen con filtros minerales sin nano partículas? Tenemos que confiar en que científicos e industria aúnen fuerzas y sean capaces de innovar para satisfacer estas tres premisas: seguridad, sostenibilidad y eficiencia.

¿Cómo debemos actuar para protegernos del sol?

Carmen Esteban es contundente en su respuesta: «Con tranquilidad y confianza en los protectores solares. No dejar de utilizarlos porque su seguridad está garantizada y son innumerables sus beneficios protegiéndonos de las radiaciones solares».

Por su parte, la científica del CSIC Silvia Díaz Cruz insiste en la opción de los filtros minerales (no nano) y en protegernos del sol con medidas físicas, como ropa (manga larga), sombrero y gafas de sol.

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