Cambios en la clasificación del dióxido de titanio en la Unión Europea

Dióxido de titanio
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La Comisión Europea acaba de publicar en su reglamento que el dióxido de titanio pasa a ser clasificado como carcinógeno de categoría 2 por inhalación. El reglamento entrará en vigor después de 20 días y se empezará a aplicar a partir del 9 de septiembre de 2021.

¿Por qué el dióxido de titanio es clasificado como carcinógeno de categoría 2?

La decisión de la Comisión Europea para realizar esta clasificación no se basa en la propia naturaleza del dióxido de titanio, sino en el peligro que entraña su estado en polvo, que en ciertas cantidades puede causar inflamación crónica de las células pulmonares favoreciendo la aparición de tumores: «la clasificación como carcinógeno por inhalación se aplica solo a a las mezclas en polvo que contengan un 1% o más de dióxido de titanio en forma de partículas o incorporado a partículas con un diámetro aerodinámico igual o inferior a 10 micras«.

En todo caso, los consumidores pueden estar tranquilos porque, según explica Carmen Esteban, consultora técnico regulatoria en cosmética y exdirectora técnica de Stanpa, la clasificación se refiere al peligro de la sustancia pura y solo por inhalación, lo que no se debe confundir con el riesgo.

«El Reglamento de cosméticos contempla que una sustancia clasificada pues ser utilizada en un cosmético cuando haya una evaluación positiva del SCCS. Para ello, Cosmetics Europe ha presenta el SCCS un sólido dossier de seguridad del uso de dióxido de titanio en productos cosméticos para su confirmación de la seguridad en las concentraciones en las que actualmente se emplea«, sostiene Esteban, que añade que los consumidores no deben tener motivos para dudar de la seguridad de los protectores solares o de cualquier otro producto que lo contenga.

En el Diario Oficial de la Unión Europea se puede leer el siguiente texto:

«En su dictamen científico de 14 de septiembre de 2017 sobre la sustancia dióxido de titanio, el CER propuso clasificar esta sustancia como carcinógeno de categoría 2 por inhalación. Dado que la carcinogenicidad pulmonar inducida por el dióxido de titanio se asocia con inhalación de partículas respirables de dióxido de titanio, retención y baja solubilidad de las partículas en el pulmón, es conveniente definir las partículas de dióxido de titanio respirables en la entrada correspondiente al dióxido de titanio. Se supone que las partículas depositadas, pero no los solutos de dióxido de titanio, son responsables de la toxicidad observada en el pulmón y del posterior desarrollo de tumores. Con el fin de evitar una clasificación injustificada de formas no peligrosas de la sustancia, deben añadirse notas específicas para la clasificación y el etiquetado de la sustancia y las mezclas que la contengan. Además, dado que podrían formarse algunas gotas o polvo peligrosos durante el uso de mezclas que contengan dióxido de titanio, es necesario informar a los usuarios de las medidas de precaución que deben adoptarse para minimizar el peligro para la salud humana«.

Cambios en el etiquetado

Como consecuencia de esta clasificación del dióxido de titanio, el Reglamento contempla una serie de requisitos en el etiquetado:

En la etiqueta del envase de las mezclas líquidas que contengan un 1% o más de partículas de dióxido de titanio, con un diámetro aerodinámico igual o superior a 10 micras, deberá figurar la indicación:

«¡Atención! Al rociar pueden formarse gotas respirables peligrosas. No respirar el aerosol».

En la etiqueta del envase de las mezclas sólidas que contengan un 1% o más de dióxido de titanio, deberá figurar la indicación:

«¡Atención» Al utilizarse, pueden formarse polvo respirable peligroso. No respirar el polvo».

¿Qué tipo de productos se verán afectados?

El dióxido de titanio está muy presente en la industria química. Sus óptimas cualidades como pigmento (opacidad, blancura, brillo y durabilidad) invitan a emplearlo en pinturas, recubrimientos, plásticos, caucho, textiles, industria alimentaria y productos farmacéuticos.

En la industria cosmética el dióxido de titanio se emplea en fórmulas cosméticas para pieles sensibles (presenta un riesgo mínimo de reacciones alérgicas), en fórmulas de protección solar y en maquillaje (bases de maquillaje en polvo y líquidas, polvos bronceadores, coloretes, sombras de ojos, máscara de pestañas y labiales). Hay que señalar que la absorción cutánea de esta sustancia es mínima, según indican expertos científicos de la Comisión Europea.

Una de las consecuencias de la nueva clasificación adoptada por la Comisión Europea sería la pérdida de la etiqueta de producto ecológico.

 

 

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