Si eres de los que buscan la etiqueta “sin parabenos” en los envases de cosmética, debes saber que desde el 1 de julio no se podrá emplear este reclamo. El motivo es que el uso de los parabenos se considera seguro y este tipo de etiquetas lo que hacen es alimentar la quimiofobia entre los consumidores. Los parabenos son sustancias conservantes necesarias en las formulaciones cosméticas para garantizar que el producto se mantiene en óptimas condiciones durante el tiempo recomendado de uso y que evitan que se convierta en caldo de cultivo de bacterias.




Parabenos: conservantes necesarios y seguros

Entre los ingredientes más polémicos en cosmética se encuentran los parabenos, sustancias conservantes necesarias por su acción antimicrobiana. Cristina Biurrun, directora científica de L’Oréal España, explica que de no llevar conservantes, los cosméticos se alterarían pudiendo llegar a provocar daños al consumidor.

¿Cómo se eligen los conservantes? Depende de la fórmula e incluso del tipo de packaging que se vaya a emplear. “Los perfumes no necesitan conservantes por su alto contenido en alcohol, mientras que una crema en tarro requiere de un sistema de conservación más eficaz que otra que se presente con un dosificador”, especifica Biurrun.

Laboratorio cosmético

“Los perfumes no necesitan conservantes por su alto contenido en alcohol, mientras que una crema necesita conservantes conservantes”, Cristina Biurrun, directora científica de L’Oréal España.

Eva Raya, cosmetóloga y fundadora de la marca de cosmética natural Alice in Beautyland, añade que los conservantes no son ingredientes que “aporten”, sino que “evitan”: “Es importantísimo recalcar que son absolutamente necesarios en algunos productos con ingredientes no inertes especialmente con base acuosa, en donde no encontrarlos sí debería ser motivo de preocupación. El agua es caldo de cultivo de hongos y bacterias. No es un tema para tomarlo a la ligera, la seguridad ha de ser incuestionable”.




Raya señala que en la naturaleza también existen los parabenos: “Se encuentran en frutas y verduras, en bayas y en extractos de flores, como la Lonicera Japonica y la Lonicera Caprifolium, de las que se extrae el japanese honeysuckle extract“.


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Desde Cosmetics Europe (asociación que representa a más de 4.600 compañías cosméticas en Europa) se enfatiza en la necesidad del uso de conservantes en cosmética para garantizar que el producto no se deteriore. Para ello, en Europa se trabaja con una lista de conservantes seguros entre los que están los denostados parabenos. Muchos consumidores creen que no son seguros, aunque no haya evidencia científica que lo confirme. Es más, un estudio de Stanpa (Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética) revela que los consumidores que eligen productos con el reclamo “sin” desconocen que estas sustancias actúan como conservantes del producto, que han sido testadas y, que, por lo tanto, son seguras, permitiéndoles disfrutar de cosméticos seguros.

John Chave, director general de Cosmetics Europe, deja clara la posición de la industria:

“Asegurar que los productos están protegidos significa que la gente puede estar segura de que sus cosméticos están a salvo de contaminación por microorganismos”.

https://twitter.com/stanpa_es/status/1115193398007345153?s=11

 

Seguridad y rigurosidad

Carmen Esteban, consultora técnico-regulatoria en cosmética y exdirectora técnica de Stanpa, explica que los parabenos son una gran familia de ingredientes conservantes de entre los cuales la industria cosmética utiliza con seguridad algunos de ellos: metil, etil, propil, butil y paraben.

No solo la industria cosmética emplea parabenos, también están presentes en alimentación y en medicamentos.

Los parabenos de cadena larga están prohibidos en cosmética, subraya Esteban.

¿Quién garantiza que se cumplen los protocolos de seguridad? En Europa, el Comité Científico para la Seguridad (Scientific Committee on Consumer Safety, SCCS), formado por expertos europeos independientes, que revisa periódicamente aquellos ingredientes cosméticos sobre los que hay sospecha de algún riesgo. Emite opiniones sobre la seguridad del ingrediente que son luego recogidas por la Comisión Europea para su regulación.

“El Comité evalúa los ingredientes según el estado de conocimiento científico en ese momento. A veces, se puede dar el caso de que durante la evaluación por el Comité no haya datos sobre la seguridad del ingrediente. En ese caso, por principio de precaución, la opinión es negativa y se prohíbe”, explica Esteban.

Puede dar la sensación de que constantemente se prohíben ingredientes, apunta Carmen Esteban, pero no es cierto y, además, hay que tener en cuenta que hay ingredientes que se evalúan y se consideran seguros, pero esa información no trasciende al consumidor.

ingredientes naturales en probetas. L'Oréal Logocos Naturkosmetik

Cada vez son más las marcas que apuestan por ingredientes naturales en sus fórmulas.

Si son seguros los parabenos, ¿por qué se eliminan en cosmética?

Carmen Esteban explica que cuando un ingrediente adquiere mala fama entre los consumidores, aunque no haya evidencias científicas de que supongan un riesgo, como ha sucedido con los parabenos de cadena corta, la empresa puede decidir retirarlo y sustituirlo por otro que tenga la misma función y que al consumidor no le produzca ese rechazo sin fundamento.

En otros casos, algunas sustancias se suprimen de las fórmulas porque cambian los gustos de los consumidores. Por ejemplo, ahora hay una tendencia que impulsa los ingredientes naturales en lugar de los sintéticos.

 




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