Chanel recupera La Pausa, el refugio de Coco en la Riviera

Hace exactamente 87 años una joven Gabrielle Chanel hacía realidad uno de sus sueños: comprar un terreno en la Riviera Francesa, donde solía viajar con frecuencia en compañía del Duque de Westminster. En ese lugar, con vistas al mar y a Cap-Martin, construiría La Pausa, una magnífica villa que diseñó y decoró íntegramente ella misma. Estaba inspirada en la arquitectura de Aubazine, la abadía transformada en orfanato donde vivió cuando era una adolescente. 

Tan sólo dos años más tarde La Pausa ya era una realidad. Gracias a su ambiente, relajado, moderno e informal, se convirtió en un centro de reunión de artistas, intelectuales y creadores de la época, como el propio Duque de Westminster, el escritor y cineasta Jean Cocteau; el ilustrador Paul Iribe; el bailarín Serge Lifar; el poeta Pierre Reverdy; Salvador Dalí y su gran amiga, Misia Sert.

Sin embargo, tras la muerte del duque de Westminster Mademoiselle decidió desprenderse de la casa. La vende a un escritor americano, Emery Reves, que supo darle una nueva vida, recibiendo a nombres que también han marcado la historia del siglo XX, como Winston Churchill, Greta Garbo o Jackie Onassis. 

Ahora, Chanel ha recuperado este legado, volviendo a adquirir La Pausa. Para devolverle todo su esplendor y transmitir los valores y la cultura de la Maison, la firma liderada por Karl Lagerfeld quiere renovarla completamente, recuperando el espíritu con el que la creó Mademoiselle. 

 

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